Aspiración.
(Del lat. aspiratĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de aspirar (‖ atraer el aire a los pulmones).
2. f. Acción y efecto de pretender o desear algún empleo, dignidad u otra cosa.
3. f. En la teología mística, afecto encendido del alma hacia Dios.
4. f. Fon. Sonido del lenguaje que resulta del roce del aliento, cuando se emite con relativa fuerza, hallándose abierto el canal articulatorio.
Todos tenemos aspiraciones.
Atendiendo a la definición dos, todos pretendemos algo. Hay personas que tienen aspiraciones materialistas, aspiran a tener grandes empleos, a ganar mucho dinero...Otros tienen grandes aspiraciones amorosas, aspiran a encontrar a la persona ideal con la que pasar el resto de la vida, aspiran a vivir apasionantes aventuras en el amor...Aspiramos también, a encontrarnos a nosotros mismos, a conocernos, a ser mejores personas, a crecer interiormente... Y en la mayor parte de los casos aspiramos a tener el cúmulo exacto de todas estas cosas.
Las aspiraciones, en muchos casos, a lo largo de la vida de una persona, van cambiando, evolucionando o moldeándose. A veces nos hacen mejores, tener algo por lo que luchar nos mantiene vivos, otras veces nos hacen peores porque luchar por algo con todas tus fuerzas y no lograrlo genera frustraciones que nos hacen sentirnos débiles, incapaces...
La definición dos nos explica que entendemos por aspirar a algo, pero probablemente es en la definición uno donde encontremos el verdadero sentido de tener aspiraciones, porque quizás no sirvan para otra cosa más que "atraer el aire a los pulmones". Porque todos necesitamos un motivo, algo que nos haga sentir que el hecho de que nos hayan traído al mundo servirá de algo, que no es simplemente algo aleatorio, que nuestro paso por esta vida dejará una huella, por pequeña que sea. Todos necesitamos algo en lo que creer, algo por lo que pelear, algo en lo que volcar nuestras energías, todos necesitamos una razón, un motivo, un destino y una meta al igual que necesitamos el aire para seguir vivos, porque en definitiva, y esto vale en todos los sentidos, todos necesitamos respirar.